China anunció que fortalecerá su coordinación estratégica con Pakistán para contribuir a la finalización del conflicto liderado por EE.UU. contra Irán. Esta decisión coincide con la llegada del principal diplomático paquistaní, Ishaq Dar, a Beijing, apuntando a un respaldo firme de Pekín a los esfuerzos de mediación de Islamabad.
La visita de Dar, la segunda en tres meses, siguió a una llamada telefónica con el Ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi, en la que China reafirmó su apoyo a Pakistán como mediador principal. Beijing define a Pakistán como un “socio estratégico en todas las condiciones,” lo que destaca el acercamiento bilateral frente a este conflicto crítico.
La coordinación estratégica tiene consecuencias importantes para la seguridad global y el equilibrio de poder en Oriente Medio. China busca consolidarse junto a Pakistán como un actor clave para minimizar la influencia estadounidense y estabilizar la zona en conflicto, evitando escaladas mayores.
No se han revelado detalles operativos, pero el Ministerio de Relaciones Exteriores chino resaltó el uso de canales diplomáticos y la promoción de diálogo como elementos centrales. La postura diplomática reforzada de Islamabad apunta a aprovechar el creciente poder político y diplomático de China para negociar con Teherán y Washington.
De cara al futuro, esta colaboración sino-paquistaní podría transformar los mecanismos de mediación en la crisis iraní y complicar las estrategias estadounidenses. El aumento en la coordinación indica un posible desplazamiento hacia una diplomacia multipolar con riesgos de estancamientos prolongados o nuevas alineaciones estratégicas.




