La división del Ejército Popular de Liberación (PLA) responsable del Mar de China Oriental y del Estrecho de Taiwán realizó ejercicios de descontaminación y respuesta de emergencia tras un simulacro de ataque nuclear. Esto ocurre después de recientes ataques estadounidenses e israelíes sobre instalaciones nucleares iraníes, preparando a las tropas para escenarios de guerra nuclear.
El ejercicio se realizó en una base naval no especificada bajo el Comando del Teatro Este del PLA. La emisora estatal CCTV informó sobre el evento sin detallar la fecha ni el lugar, destacando el enfoque en detección rápida y protocolos de descontaminación nuclear.
Estrategicamente, esta maniobra subraya la intención china de mejorar su preparación ante amenazas nucleares en una zona geopolítica volátil, donde se enfrentan tensiones en el Estrecho de Taiwán, presencia estadounidense y desafíos de seguridad en Asia Oriental. El PLA busca asegurar su capacidad operativa frente a la creciente escalada militar y el riesgo nuclear.
La operación incluyó tecnologías de detección, protocolos de descontaminación y coordinación entre unidades terrestres y navales, reflejando la inversión china en ejercicios interarmas complejos para contrarrestar amenazas nucleares y mantener la efectividad bajo condiciones radiactivas.
Se espera que este tipo de entrenamientos se intensifique conforme persisten los puntos críticos regionales. Esto demuestra la prioridad estratégica de Pekín para mitigar riesgos nucleares y reforzar la disuasión ante las tensiones EE.UU.-Irán y el conflicto de Taiwán.


