El jefe de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) ha advertido que el ejército está al borde del colapso debido al agotamiento tras años de conflictos regionales constantes. Identificó «10 señales rojas» que reflejan problemas sistémicos y un estrés grave en diferentes ramas, afectando la capacidad operativa.
Israel ha estado involucrado en enfrentamientos permanentes, como las hostilidades con Hamás en Gaza, tensiones con Hezbolá en Líbano y situaciones volátiles en Cisjordania y Siria. Esta continuidad en operaciones impide la recuperación y renovación de las fuerzas.
Estratégicamente, el agotamiento militar disminuye la capacidad disuasoria de Israel y crea oportunidades para que los actores hostiles aprovechen la vulnerabilidad. Grupos como Hamás y Hezbolá pueden explotar esta debilidad, desestabilizando aún más la región.
En lo técnico, el desgaste se refleja en la escasez de personal, la reducción en la movilización de reservas y el uso intensivo de equipos clave como tanques Merkava y baterías del Cúpula de Hierro. El informe también señala problemas presupuestarios que afectan la modernización y la reposición.
De no implementarse reformas urgentes y aumentar la inversión, Israel enfrentará riesgos crecientes de vulnerabilidad y paralización operativa, justo cuando las amenazas regionales se intensifican, aumentando el potencial de conflictos en varios frentes.


