El movimiento houthi de Yemen, alineado con Irán, permanece fuera de las tensiones abiertas entre EE.UU. e Irán, aunque amenaza con atacar las rutas de navegación en el Mar Rojo. La población yemení teme consecuencias económicas graves si los houthis se involucran en el conflicto.
Desde la guerra civil Yemení iniciada en 2014, los houthis han empleado tácticas asimétricas junto a Irán para desafiar a la coalición liderada por Arabia Saudita. Su ubicación estratégica en el corredor del Mar Rojo les da poder sobre una de las vías marítimas más transitadas del mundo, vital para el transporte global de petróleo y mercancías.
Ataques houthis a envíos comerciales podrían agravar las hostilidades y arrastrar a más actores a un conflicto regional mayor. El Mar Rojo conecta Europa, Asia y África, haciendo cualquier interrupción una amenaza a la estabilidad económica y la seguridad energética mundial.
Los houthis cuentan con misiles balísticos, drones avanzados y minas navales, presuntamente suministrados o inspirados por Irán. Estas armas facilitan ataques contra barcos y puertos, desafiando la vigilancia y defensa naval de la coalición y complicando la seguridad en la zona.
Una participación activa de los houthis dispararía costos de seguro marítimo, desplazaría rutas y multiplicaría los choques militares. La economía yemení se hunde debido al bloqueo, mientras los riesgos regionales de un conflicto amplio aumentan en un corredor estratégico.
