Diversos videos geolocalizados confirman que fuerzas estadounidenses lanzaron misiles HIMARS desde Kuwait hacia objetivos iraníes los días 24 y 31 de marzo. Estos ataques representan una escalada significativa y contradicen las negaciones públicas de los países árabes del Golfo. Las grabaciones pasaron por rigurosos análisis que ubicaron los lanzamientos dentro del territorio kuwaití.
Los lanzamientos ocurren en un contexto de aumento de tensiones entre Estados Unidos, Israel e Irán, en el que Washington busca afectar la influencia de Teherán mediante ataques precisos. La colaboración tácita de Kuwait como base de lanzamiento implica un quiebre en la supuesta neutralidad regional y puede provocar represalias iraníes.
En términos técnicos, el sistema HIMARS utilizado permite ataques de precisión GPS a objetivos entre 80 y 300 kilómetros. Desde Kuwait, estas distancias cubren instalaciones estratégicas iraníes. Esta dependencia de bases en el Golfo incrementa el riesgo para los países de la región, quienes podrían convertirse en blancos de ataques iraníes y proxies.
