Negah Angha, investigadora visitante en King's College London y exasesora senior en el Departamento de Estado de EE.UU., advierte sobre los riesgos de la reciente retórica de Donald Trump. En una entrevista con FRANCE 24, Angha explica que el discurso incendiario está generando fuertes disturbios dentro de Irán y en países vecinos. Esta situación podría sentar un precedente peligroso, donde otros Estados sigan tácticas similares para dañar psicológicamente a sus poblaciones.
Esta preocupación se enmarca dentro de la inestabilidad regional más amplia. Irán y sus países vecinos ya enfrentan severas crisis; este discurso agrava las fracturas sociales y aumenta el sufrimiento emocional entre civiles. Esto podría normalizar el uso del terror para desestabilizar gobiernos y sociedades.
Desde una perspectiva estratégica, este escenario debilita normas internacionales al aceptar tácitamente tácticas terroristas contra poblaciones enteras. Si se acepta este discurso, podría ampliarse la guerra híbrida y asimétrica a nivel global, con Estados recurren cada vez más a operaciones psicológicas en lugar de ataques militares tradicionales.
Operativamente, la retórica señala una tendencia hacia la guerra informativa y psicológica en los conflictos modernos. El uso de palabras como arma para desestabilizar a la población puede ser tan eficaz como un ataque cinético. Esto exige que las comunidades de inteligencia reevalúen el impacto del discurso político en la dinámica del conflicto y la vulnerabilidad civil.
De cara al futuro, el riesgo es que tales discursos animen a actores hostiles a normalizar el terror contra civiles como doctrina. Esto podría debilitar los marcos internacionales que protegen a los civiles, aumentar el sufrimiento y complicar la seguridad global. Se requiere vigilancia y firmeza normativa para contrarrestar esta amenaza.

