El ministro de Relaciones Exteriores de Tailandia confirmó oficialmente la muerte de tres ciudadanos tailandeses que formaban parte de la tripulación del buque de carga Mayuree Naree, de bandera tailandesa. El barco fue atacado el 11 de marzo mientras transitaba por el Estrecho de Ormuz, un punto estratégico en la región del Golfo.
El ataque se produjo en medio de una creciente tensión provocada por los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel contra Irán a fines de febrero, lo que llevó a Teherán a tomar represalias mediante el bloqueo efectivo del Estrecho de Ormuz y ataques contra embarcaciones comerciales.
El Estrecho de Ormuz es una arteria vital por donde circula aproximadamente el 20% del comercio mundial de petróleo, por lo que cualquier interrupción representa un riesgo importante para la seguridad energética global. El ataque al Mayuree Naree evidencia la delicada situación de seguridad y la disposición de Irán a emplear la fuerza marítima para responder a sus adversarios.
El Mayuree Naree había partido de un puerto en los Emiratos Árabes Unidos cuando se perpetró el ataque en aguas del Golfo. No se han divulgado detalles sobre el arma o método utilizado, pero el incidente encaja en un patrón de ataques dirigidos a la navegación en esta ruta.
Este hecho aumentará las demandas por una mayor cooperación en seguridad marítima entre actores regionales y globales, ante el temor de que una escalada adicional pueda interrumpir el flujo de petróleo y desestabilizar aún más la región.
