Corea del Sur ha aprobado que sus petroleros transiten por la ruta del Mar Rojo, evitando el estratégico estrecho de Hormuz. Esta decisión busca reducir vulnerabilidades en la navegación petrolera ante tensiones geopolíticas entre Irán y países del Golfo.
El estrecho de Hormuz concentra cerca del 20% del petróleo exportado mundialmente. Los conflictos recientes y amenazas en esta zona han llevado a varias naciones a buscar rutas alternativas para asegurar el suministro.
Dado su alta dependencia del petróleo de Golfo, Corea del Sur está diversificando las rutas de sus petroleros. Aunque más larga, la ruta por el Mar Rojo permite evadir zonas conflictivas y navegar con mayor seguridad hacia el Canal de Suez.
Esta ruta exige coordinación técnica y logística, incluyendo tránsito por el estrecho de Bab el-Mandeb y paso por el Canal de Suez hacia el Mediterráneo y Asia.
El cambio podría modificar la dinámica de seguridad marítima regional, aliviando presión en el Golfo pero resaltando vulnerabilidades en el corredor del Mar Rojo. Corea del Sur subraya así el peso estratégico de los pasos marítimos en la seguridad energética global.
