El senador Mark Kelly, oficial naval retirado y demócrata por Arizona, condenó públicamente el reciente uso de lenguaje religioso por parte del Secretario de Defensa, Pete Hegseth, al referirse a un posible conflicto con Irán. En una entrevista el domingo con The New Republic, Kelly criticó a Hegseth por invocar causas divinas en el discurso sobre la guerra con Irán.
Este intercambio se produce en el contexto de crecientes tensiones entre EEUU e Irán, originadas en enfrentamientos indirectos, fracasos diplomáticos nucleares y escaramuzas militares recurrentes. El discurso de Hegseth representa una desviación de la política militar tradicionalmente laica de EEUU, introduciendo motivaciones sectarias en un conflicto ya muy volátil.
Desde la perspectiva estratégica, la reacción de Kelly refleja el temor de que un marco religioso para el conflicto con Irán podría endurecer la resistencia enemiga y fracturar aún más la región. Esto podría elevar la violencia sectaria en Oriente Medio y dificultar los esfuerzos de desescalada entre las potencias globales.
Técnicamente, las capacidades del Pentágono frente a Irán se centran en el uso de fuerzas especiales, defensa antimisiles y guerra cibernética. No existe justificación religiosa oficial en las doctrinas militares estadounidenses, haciendo que el discurso de Hegseth sea un cambio ideológico controvertido con impacto en la moral y percepción internacional.
De cara al futuro, la crítica de Kelly podría señalar resistencias internas en el Pentágono contra la mezcla entre religión y objetivos militares estatales. Si no se controla, esto podría agravar la escalada sectaria regional, expandir las guerras por poder y aumentar la inestabilidad global. Los actores internacionales deben vigilar de cerca los cambios en la retórica estadounidense y la respuesta iraní.
