El Departamento de Defensa de EE.UU. otorgó a Pratt & Whitney un contrato por 6.6 mil millones de dólares para fabricar motores destinados a dos lotes próximos de producción del avión de combate F-35 Joint Strike Fighter. Esta adjudicación subraya la prioridad continua del programa F-35, fundamental para las fuerzas aéreas aliadas en todo el mundo. El contrato garantiza el suministro sin interrupciones de motores para un avión vital en la postura defensiva de la OTAN y sus socios.
El F-35 Lightning II es un caza furtivo multifunción de quinta generación, fabricado en grandes cantidades para EE.UU., miembros de la OTAN y socios en Asia, Europa y Medio Oriente. La demanda de esta plataforma sigue siendo alta debido a la creciente competencia en el espacio aéreo y espacial. Este contrato cubre las líneas de producción 16 y 17, que incluyen cientos de aeronaves que se entregarán en los próximos años.
Los contratos de motores son críticos porque el Pratt & Whitney F135 suministra la potencia, el sigilo y la confiabilidad esenciales para las capacidades de combate del F-35. Mantener la capacidad de producción evita retrasos que afectarían la disponibilidad operacional. Este acuerdo mejora la interoperabilidad y la proyección de fuerza entre EE.UU. y sus aliados que usan el F-35.
El motor F135 es un turbofan de un solo motor que produce cerca de 43,000 libras de empuje, con características avanzadas de sigilo y gestión térmica. El contrato abarca fabricación, mantenimiento y mejoras para sostener la eficacia operativa de toda la flota de F-35.
De cara al futuro, estos contratos evidencian la dependencia global del F-35 frente a la competencia militar creciente, especialmente con adversarios de capacidades stealth y cazas avanzados. Esta adjudicación asegura que EE.UU. y sus aliados mantendrán capacidades aéreas de combate punteras durante la próxima década.
