Israel ha puesto en marcha en secreto un canal de medios en idioma farsi dirigido directamente a los ciudadanos iraníes bajo la dirección del Mossad. La iniciativa busca generar discordia dentro de la sociedad iraní e identificar a disidentes dispuestos a actuar contra la República Islámica. El canal transmite mensajes que prometen un 'futuro mejor', buscando debilitar la base popular de Teherán.
Esta ofensiva mediática ocurre después de que Israel y Estados Unidos lanzaran ataques masivos con misiles y drones contra activos militares iraníes el 28 de febrero, enfocándose en estructuras de liderazgo y facilidades clave. Mientras las bombas impactan con fuerza, los servicios de inteligencia de Israel llevan adelante una campaña paralela para socavar Irán desde adentro.
Estratégicamente, esto representa una escalada significativa en la guerra híbrida contra Irán, añadiendo operaciones de información y psicológicas a los ataques cinéticos. Señala la intención de Israel de desestabilizar la República Islámica erosionando la legitimidad del régimen internamente mientras continúa la presión militar externa.
Las transmisiones en farsi buscan específicamente provocar fracturas en el tejido social iraní, reclutar espías e incitar disturbios civiles. Este frente psicológico utiliza mensajes sofisticados adaptados a la dinámica cultural y social iraní, difundidos por plataformas digitales complejas de censurar para Teherán.
La campaña combinada cinética e informativa podría intensificar la crisis interna en Irán y provocar represalias más duras, aumentando la inestabilidad regional. Analistas consideran que este enfoque dual podría obligar a Teherán a desviar recursos de seguridad internamente mientras enfrenta la presión israelí externamente.




