El destructor de la Fuerza Marítima de Autodefensa japonesa, JS Chokai (DDG-176), finalizó las modificaciones para poder lanzar misiles de crucero Tomahawk fabricados en EE. UU., confirmaron funcionarios japoneses y estadounidenses esta semana. Las modificaciones comenzaron en octubre de 2025 en Estados Unidos, con apoyo de la Marina estadounidense para el entrenamiento de la tripulación y la integración del sistema. Esta actualización representa una mejora significativa en la capacidad de ataque de la armada japonesa, permitiendo ataques de precisión y largo alcance.
El JS Chokai se suma a una lista limitada de buques no estadounidenses con capacidad para lanzar Tomahawk, evidenciando la creciente cooperación entre Tokio y Washington ante el aumento de rivalidades regionales. La capacidad ofensiva aborda las amenazas de China y Corea del Norte. El Ministerio de Defensa japonés anunció que se realizarán pruebas de disparo este verano de 2026 para evaluar el estado operativo y la eficacia del equipo.
Esta mejora estratégica amplía la capacidad de Japón para proyectar poder más allá de sus defensas inmediatas, fortaleciendo la disuasión y la cooperación con Estados Unidos. El Tomahawk tiene un alcance superior a 1,600 kilómetros con alta precisión, transformando el equilibrio militar regional. La tripulación recibió un entrenamiento especializado de meses sobre sistemas de lanzamiento y evaluación de daños con la Marina estadounidense.
A futuro, este avance podría acelerar la militarización en Asia Oriental y provocar respuestas de China y Corea del Norte. Las pruebas de fuego real determinarán la fiabilidad, y si tienen éxito, se esperan más modernizaciones para otras embarcaciones. Esta acción refuerza el alineamiento estratégico de Japón con Washington y su postura militar activa en una zona de alta tensión.
