Japón elevó los impuestos al tabaco y a las corporaciones este miércoles para financiar un aumento récord en el gasto de defensa que alcanzará aproximadamente 1.3 billones de yenes (8 mil millones de dólares) al año. Además, se prevé un incremento en el impuesto sobre la renta para 2027. Esta medida marca la mayor expansión militar del país en décadas frente a un entorno de seguridad regional cada vez más peligroso.
El gobierno japonés justifica esta expansión defensiva debido a la creciente amenaza que representa el avance militar de China y los programas de misiles y nucleares de Corea del Norte. Esta política refleja un cambio estratégico desde una postura pacifista hacia un fortalecimiento militar significativo.
En términos estratégicos, Japón busca convertir sus fuerzas de autodefensa en un disuasivo más efectivo en el Indo-Pacífico inestable. El aumento presupuestario apoyará la expansión de defensas anti-misiles, capacidades cibernéticas y fuerzas anfibias. Además, reafirma la intención de Japón de asumir un rol más activo en la seguridad regional junto a Estados Unidos y aliados.
Desde el punto de vista técnico, el presupuesto de defensa aumentará de aproximadamente 5 billones a más de 6.3 billones de yenes anuales. Las nuevas adquisiciones incluyen sistemas avanzados de defensa Aegis Ashore, cazas furtivos F-35 mejorados y patrulleras marítimas reforzadas. Los incrementos fiscales afectan principalmente a los impuestos al tabaco y a las corporaciones, estimados para aportar más de 1 billón de yenes anualmente.
Este compromiso financiero vigoroso enfrenta el riesgo de resistencia pública debido a la mayor carga impositiva, pero subraya la rápida modernización militar de Japón y su refuerzo disuasivo frente a la creciente agresividad regional de China y las provocaciones de Corea del Norte. Se esperan nuevos aumentos fiscales y presupuestarios para afrontar estas amenazas.
