El ministro de Comercio japonés, Yuko Takaichi, y el presidente francés, Emmanuel Macron, han firmado un acuerdo para el suministro de tierras raras, un paso clave para asegurar recursos minerales estratégicos fuera del control chino. La alianza incluye inversiones japonesas en minería francesa y cooperación técnica en tecnologías de procesamiento.
China domina más del 80% del mercado mundial de tierras raras, utilizando esta posición para influir en balanzas de poder político y militar. Japón y Francia buscan reducir su vulnerabilidad y construir cadenas de suministro más resistentes.
Las tierras raras son vitales para tecnologías militares avanzadas: sistemas de misiles, guerra electrónica y comunicaciones. El acuerdo refuerza las bases industriales de defensa de ambos países y limita riesgos por potenciales restricciones de China.
Incluye inversiones en minas francesas que contienen neodimio y disprosio, cruciales para imanes permanentes en aplicaciones militares y civiles. También establecerán cooperación técnica para mejorar eficiencia y reducir impactos ambientales.
Este pacto indica un cambio global hacia cadenas de suministro autónomas para minerales estratégicos. Podría motivar acuerdos similares y aumentar la competencia con China por recursos, alterando las estrategias industriales y la seguridad global.
