Las liquidaciones en yuan a través del sistema interbancario transfronterizo de China han alcanzado cifras sin precedentes, según expertos. Este crecimiento se relaciona directamente con las tensiones crecientes en Oriente Medio, especialmente el conflicto que involucra a Irán. Analistas señalan que estas tensiones geopolíticas actúan como motor para la demanda de transacciones en yuan.
El ascenso del yuan es resultado de años de esfuerzos chinos por fortalecer su infraestructura financiera global y posicionar al yuan como una alternativa competitiva para liquidaciones comerciales internacionales. Esta estrategia comprende facilitar el uso del yuan en importaciones de energía, particularmente petróleo crudo, cuyo comercio ha aumentado en un contexto de inestabilidad regional.
Desde una perspectiva estratégica, ampliar las liquidaciones en yuan reduce la dependencia china del dólar estadounidense y fortalece su influencia en sistemas de pago globales y regionales. Dado que Irán es un exportador clave de petróleo, el conflicto genera la necesidad de evitar sanciones y restricciones sobre las monedas tradicionales.
Técnicamente, el Sistema de Pagos Interbancarios Transfronterizos (CIPS) de China permite clears y liquidaciones eficientes en yuan para el comercio internacional de petróleo y materias primas. La creciente conectividad del sistema con países de Oriente Medio y Eurasia respalda este aumento, ofreciendo una alternativa sólida en medio de turbulencias geopolíticas.
De cara al futuro, el conflicto iraní podría acelerar la internacionalización del yuan, fomentando su adopción en Oriente Medio y más allá. Este desarrollo podría alterar las preferencias de pago en el comercio energético y desafiar la hegemonía del dólar, con importantes consecuencias geoeconómicas y geopolíticas.




