Canadá ha advertido con firmeza a Israel que la soberanía de Líbano no debe ser violada, ante informes sobre planes israelíes para invadir el sur del país. Tanto Canadá como Francia han hecho llamados contundentes a la moderación frente a esta amenaza militar creciente.
La región fronteriza del sur de Líbano sigue siendo una zona altamente volátil, con frecuentes enfrentamientos entre las fuerzas israelíes y militantes de Hezbolá. Inteligencias recientes e imágenes satelitales indican que Israel ha incrementado tropas y logística, preparándose para operaciones ofensivas.
El sur de Líbano es estratégico por ser bastión de Hezbolá y una zona amortiguadora contra Israel. Una invasión israelí aumentaría dramáticamente el conflicto, con riesgo de una crisis regional mayor que involucre a Irán y Siria.
Las fuerzas israelíes han concentrado brigadas mecanizadas de infantería y unidades blindadas cerca de la frontera, apoyadas por movilización de reservistas y un amplio reconocimiento aéreo. Este despliegue indica planificación para una operación terrestre a gran escala.
Si Israel avanza con la invasión, podría desestabilizar la política libanesa ya frágil, provocar condenas regionales masivas y dar paso a enfrentamientos directos con milicias respaldadas por Irán. Los llamados internacionales para la desescalada reflejan los riesgos crecientes.




