Canadá anunció su integración formal al Programa Global de Combate Aéreo (GCAP), un esfuerzo multinacional liderado por Japón, Reino Unido e Italia para desarrollar un caza furtivo de sexta generación. Esta colaboración fortalece la intención de Japón de reemplazar su envejecida flota F-2.
Japón creó GCAP para reducir la brecha tecnológica respecto a China, cuya fuerza aérea moderniza con rapidez, desplegando cazas avanzados como el J-20. La incorporación de Canadá, poder militar occidental, amplifica las capacidades y peso geopolítico del programa.
La importancia estratégica reside en fortalecer la interoperabilidad entre aliados y el intercambio tecnológico para contrarrestar la creciente influencia militar china en el Indo-Pacífico. La industria aeroespacial avanzada y la innovación en defensa canadiense aportan expertise clave.
GCAP pretende desarrollar cazas furtivos equipados con sensores avanzados, sistemas de inteligencia artificial y capacidades de guerra en red para operar en espacios aéreos futuros altamente disputados. Japón planea desplegar estos aviones a fines de la década de 2030.
Este desarrollo podría acelerar la competencia armamentística regional e impulsar a China a intensificar sus programas de cazas. La alianza de Japón, Reino Unido, Italia y Canadá en GCAP confirma el compromiso occidental para equilibrar la seguridad Asia-Pacífico y fortalecer la disuasión contra China.
