La Fuerza Aérea estadounidense inició pruebas de una sonda de reabastecimiento aéreo en el A-10 Thunderbolt II, famoso por soporte aéreo cercano y alta resistencia. Este avance permitirá que el A-10 extienda su autonomía sin limitarse a reabastecimiento con receptáculos, que requieren aviones cisterna y condiciones específicas.
Tradicionalmente, el A-10 recarga combustible con cisternas de tipo pértiga como el KC-130. La inclusión de la sonda brinda compatibilidad con cisternas equipadas con pértiga como el KC-46, ampliando las opciones y reduciendo vulnerabilidades.
Estrategicamente, equipar jets tácticos con sondas puede transformar la doctrina de Empleo Ágil de Combate (ACE) de EE. UU. y aliados, aumentando la capacidad de proyectar fuerza dispersa, rápida y resistente. Esto incrementa el alcance operacional y complique la precisión enemiga.
La sonda probada es rígida y extensible, se instala en la puerta del tren de aterrizaje delantero. La modificación requiere cambios mínimos y capacitación nueva para pilotos. La opción de recarga tanto con pértiga como con manguera diversifica logística y apoyo.
Se prevé que esta mejora impulse adaptaciones similares en otros cazas tácticos, mejorando autonomía en zonas de conflicto. También indica el esfuerzo de EE. UU. por modernizar plataformas heredadas frente a nuevas amenazas.

