Casi 1.200 niños yemeníes han sido asesinados o heridos a pesar del cese al fuego, informa la ONG Save the Children. Esta cifra revela los riesgos persistentes para la población civil bajo condiciones de cese al fuego inciertas.
El conflicto en Yemen sigue causando daños severos principalmente a los más vulnerables. Save the Children indica que casi la mitad de las víctimas infantiles se deben a minas terrestres y restos explosivos sin detonar dispersos en zonas de combate. Estos artefactos continúan causando heridas fatales mucho después de que finalizan los combates activos.
Estratégicamente, esta situación muestra las limitaciones de los acuerdos de cese al fuego para proteger a civiles y el impacto duradero de la guerra convencional e irregular. Las minas y residuos explosivos representan una amenaza asimétrica que complica los esfuerzos de estabilización y reconstrucción.
Técnicamente, el terreno en Yemen está contaminado con una mezcla de dispositivos explosivos improvisados, minas militares y municiones sobrantes. La presencia generalizada limita la movilidad civil, bloquea la ayuda humanitaria y produce regularmente víctimas infantiles.
Si no se realizan operaciones integrales de desminado con apoyo internacional, la vulnerabilidad civil continuará. Las víctimas infantiles persistentes podrían agravar ciclos de violencia y complicar la perspectiva de una paz durable en Yemen.
